Diarios “secretos”

“Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren”   (OSCAR WILDE)


¿Por qué nos empeñamos en escribir nuestras intimidades más profundas, poniéndonos en evidencia sobre un papel? ¿ Por qué nos confesamos en un cuaderno custodiado por un absurdo candado de juguete? ¿Por qué escondemos nuestros cuadernos de bitácoras de manera que otros consigan mancillarlo?…

Porque en el fondo, nos gustaría que alguien pudiera bucear en nuestros pensamientos, (esos ocultos que protegemos con hipocresía y cinismo) que supiesen qué sentimos de verdad, qué nos da rabia, quiénes son unos cretinos, a quién amamos en silencio…cuáles son nuestros deseos.

Un diario es el guión de nuestra vida, es más podereso que los recuerdos, no está contaminado, es fiel a ti. A veces te recuerda que has cambiado, y eso o te satisface, o te decepciona.

Los diarios han ayudado a juntar  piezas del puzzle de  la historia. Como el Diario de Anna Frank: la vida de una niña de 13 años que con sus testimonios cotidáneos, te traslada a la guerra, a la persecución nazi, a la entrada triunfal de los ultraderechistas en Roma devolviendo a  Mussolini el poder.

Es cierto que como obra literaria no está a la altura de Faulkner, por razones obvias, pero su interés y su éxito radica precisamente en descubrir por una niña, cómo se vivió el exilio alemán, cómo sobrevivía escondida detrás de un edificio de oficinas para ocultarse de las fuerzas de ocupación nazi, cómo les descubrieron 2 años más tarde…

El testimonio de esta protagonista, ha sido uno de los más duros, tiernos y asoladores que se hayan escrito. Unas manifestaciones reveladoras.

Todo un poema a la libertad.

Nuestra vida, puede convertirse en una novela, en una película, en parte de la historia. O quizás se convierta en el camino por el que alguien cercano nos encuentre y nos rescate. O simplemente sea un lugar con el que reencontrarte y explorarte.

Tenemos un diario, porque algún día puede que nos quedemos desnudos y nos guste, o simplemente queramos exhibirnos y ser admirados, o puede que  nos descubran por casualidad y nos desenmarasquen, pero sabrán que todo lo que allí esté escrito… no es ficción.

Hay dos tipos de secretos: los que no merecen la pena callar y los que valen tanto la pena, que no se pueden callar.

Las confidencias, siempre terminan saliendo a la luz.

Cuidado con lo que callas…

Anuncios

Acerca de hastaelkiwi

Aprendiz de todo, maestra de nada... Este será el púlpito desde el que predicaré, pero nunca con el ejemplo.
Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Diarios “secretos”

  1. Aquaman dijo:

    Qué ganas de seguir leyéndote, kiwi!!!!

  2. Angeluca dijo:

    Yo también he tenido diarios y odio leerlos… A veces me da vergüenza de las cosas que he pensado, y además tengo cartas escritas y no enviadas, aunque fuese solo para desahogarme…

  3. Fco Javier dijo:

    Estoooo, amore, que no es por dármelas de nada, pero El Diario de Anna Frank no habla de Roma. Habla de la ocupación nazi en Amsterdam. Un dato histórico, simplemente. Sin acritud ;-)

    Por otro lado, está claro que hay cosas que mejor no callar. Y mejor no callarlas por puro egoísmo. Si se dicen en un diario, en un blog, subido en un escenario o en un programa de televisión en horario de máxima audiencia con un cheque millonario de por medio es una elección personal. Pero está claro que el sacar fuera esas ideas, el sacar fuera esas experiencias, te limpia. Más que beberte una botella de Mister Propper y de Dixan concentrado.

    Los más osados (o a los que le importa todo un carajo) se llenan la piel con tatuajes relativos a hchos importantes en su vida. Y no tienen miedo a comentarlos cuando les preguntas. Yo mismo, me tatuaré mi número de preso. Para no olvidar. No para recordar. Que no es lo mismo.

    • hastaelkiwi dijo:

      Me gustan los tatuajes. Llevo mi vida tatuada y cuando me preguntan qué significa…resoplo, porque no puedo contar toda mi historia en tres minutos… Lo del diario de Anna Frank…no tenía pensado escribir nada serio sobre sus historias ni entrar en profunidad, iba a ser un post anecdótico y al final se cruzó ese Diario en el camino y salió lo que salió.

  4. Fco Javier dijo:

    También yo llevo mi vida tatuada. Y conozco el secreto que esconde cada línea de tinta que llevo. Con orgullo. Pero no me atrevería a explicarlos. No. Todos los tatuajes no los explicaría. No son un diario. Como te he dicho, son para no olvidar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s